{"id":679,"date":"2024-08-12T21:24:41","date_gmt":"2024-08-13T04:24:41","guid":{"rendered":"https:\/\/mujeresaladas.com\/?p=679"},"modified":"2024-08-12T21:24:42","modified_gmt":"2024-08-13T04:24:42","slug":"mosquin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/2024\/08\/12\/mosquin\/","title":{"rendered":"Mosqu\u00edn\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"806\" height=\"276\" src=\"https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/nrt8i8vm.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-680\" srcset=\"https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/nrt8i8vm.png 806w, https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/nrt8i8vm-300x103.png 300w, https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/nrt8i8vm-768x263.png 768w\" sizes=\"(max-width: 806px) 100vw, 806px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Por Evelin Hern\u00e1ndez<\/p>\n\n\n\n<p>En un peque\u00f1o pueblo rodeado de vegetaci\u00f3n, viv\u00eda un mosquito llamado Mosqu\u00edn al que le gustaba pasear y ver lo que hac\u00edan las mariposas, las hormigas, los gusanos y todos sus amigos los insectos. Tambi\u00e9n ten\u00eda que alimentarse para ponerse fuerte. Un d\u00eda, como de costumbre, fue a visitar a su amigo Pedro, que era el perro de la familia Gonz\u00e1lez. Siempre iba con \u00e9l para poder alimentarse, y cuando no lo hac\u00eda, era para escuchar los chismes del pueblo que Pedro le contaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda, cuando Mosqu\u00edn fue a visitar a Pedro, le dijo que su due\u00f1a, la ni\u00f1a Sof\u00eda, estaba muy enferma y que no sab\u00eda lo que le estaba sucediendo. Le pidi\u00f3, por favor, si \u00e9l pod\u00eda ir a visitarla a su cuarto. Mosqu\u00edn vol\u00f3 hasta donde estaba Sof\u00eda; ella se encontraba en la cama descansando, se ve\u00eda triste y enferma. Mosqu\u00edn pudo observar c\u00f3mo la ni\u00f1a empez\u00f3 a llorar y, sin dudarlo, decidi\u00f3 ir a preguntarle qu\u00e9 estaba pasando.<\/p>\n\n\n\n<p>Mosqu\u00edn, mientras m\u00e1s se acercaba a la ni\u00f1a, m\u00e1s sent\u00eda el calor que Sof\u00eda desprend\u00eda. Cuando estuvo cerca de su cara, Sof\u00eda logr\u00f3 escuchar a Mosqu\u00edn y volte\u00f3 a verlo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u4e00\u00bfPero qu\u00e9 tienes?\u00bfDesde cu\u00e1ndo est\u00e1s as\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>\u4e00No s\u00e9 por qu\u00e9 me siento mal. Mis pap\u00e1s no me quisieron decir, pero siento muy feo. Me duele la cabeza, tengo fiebre, escalofr\u00edos y el doctor me dijo que solo descansara y durmiera, pero no puedo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las l\u00e1grimas de Sof\u00eda salieron debido al dolor de cabeza y la fiebre que ten\u00eda. Mosqu\u00edn, al verla as\u00ed, se conmovi\u00f3 y decidi\u00f3 hacer algo para animarla. As\u00ed que empez\u00f3 a contarle muchas historias, como las aventuras que ten\u00eda a diario desde que era chiquito. Le cont\u00f3 que se llevaba bien con todos los insectos, pero ten\u00eda cuidado con las ara\u00f1as porque sus telara\u00f1as eran muy pegajosas. Tambi\u00e9n le dijo que no le gustaba hablar con los p\u00e1jaros, ya que intentaban com\u00e9rselo.<\/p>\n\n\n\n<p>Mosqu\u00edn sigui\u00f3 cont\u00e1ndole historias a la ni\u00f1a Sof\u00eda cada d\u00eda, y en una de esas pl\u00e1ticas ella le pregunt\u00f3 algo muy importante a Mosqu\u00edn:<\/p>\n\n\n\n<p>Oye, Mosqu\u00edn, \u00bfcu\u00e1ntos a\u00f1os tienes?<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo 25 d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Incre\u00edble! Cuando yo te conoc\u00ed, solo ten\u00edas 14 y eso fue hace dos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo s\u00e9, pero la vida de un mosquito es corta. Vivimos entre 10 y 20 d\u00edas. Mi abuela vivi\u00f3 hasta los 25; fue una gran zancuda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDe verdad? \u00bfPero cu\u00e1nto tiempo te queda a ti?<\/p>\n\n\n\n<p>Llevo 7 d\u00edas, pero no s\u00e9 cu\u00e1ndo podr\u00eda ser un mosquito aplastado.<\/p>\n\n\n\n<p>No te preocupes, yo te voy a cuidar.<\/p>\n\n\n\n<p>La salud de Sof\u00eda iba empeorando con el paso de los d\u00edas, y Mosqu\u00edn, cada vez que la iba a visitar, ten\u00eda m\u00e1s precauci\u00f3n de no ser contagiado tambi\u00e9n. Porque si \u00e9l se contagiaba, ten\u00eda miedo de no poder animar a Sof\u00ed. Un d\u00eda, los padres de Sof\u00eda los encontraron platicando, pero ante los ojos y o\u00eddos de ellos, Mosqu\u00edn la quer\u00eda picar. As\u00ed que mandaron a hacer un mosquitero para el cuarto de Sof\u00eda, impidiendo que Mosqu\u00edn pudiera entrar y contarle historias a su amiga. Pero eso no impidi\u00f3 que la hiciera feliz.<\/p>\n\n\n\n<p>Una noche, cuando Mosqu\u00edn se dio cuenta de que Sof\u00eda estaba triste por su ausencia, quiso darle una sorpresa. Pedro empez\u00f3 a ladrar con todas sus fuerzas para que Sof\u00eda se asomara por la ventana y, cuando finalmente lo consigui\u00f3, las amigas de Mosqu\u00edn, las luci\u00e9rnagas, empezaron a iluminar la ventana, parpadeando y creando un espect\u00e1culo de luces. Tambi\u00e9n los grillos fueron part\u00edcipes de esta sorpresa; ayudaron a Mosqu\u00edn a cantar una canci\u00f3n que le hab\u00eda compuesto. La sonrisa de Sof\u00eda se hizo grande esa noche.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, cuando Mosqu\u00edn fue a ver a Pedro, este le dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Mosqu\u00edn, \u00bfqu\u00e9 crees?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3, Pedro?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Escuch\u00e9 a Sof\u00eda esta ma\u00f1ana bajar a desayunar y cuando me puse a ladrarle ya no me entendi\u00f3 como siempre. Le ped\u00ed croquetas pero me sirvi\u00f3 agua y cuando le dije que no quer\u00eda eso no me entendi\u00f3. Creo que ya ha crecido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Parece que la peque\u00f1a Sof\u00eda ya no puede escucharnos, Pedro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfHoy no vas a comer, Mosqu\u00edn?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ya estoy viejo, no me queda mucho tiempo<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1ntos d\u00edas llevas?<\/p>\n\n\n\n<p>\u201422 d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Mosqu\u00edn, te extra\u00f1ar\u00e9, el d\u00eda que ya no vengas sabr\u00e9 que estar\u00e1s en el reino de los mosquitos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Yo tambi\u00e9n te extra\u00f1ar\u00e9, Pedro.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa misma noche, Mosqu\u00edn fue a la ventana de Sof\u00eda y vio que el mosquitero estaba roto en una esquina, as\u00ed que aprovech\u00f3 para entrar a su cuarto. Ah\u00ed estaba, dormida tranquilamente. Mosqu\u00edn la vio desde lejos, le zumb\u00f3 un adi\u00f3s y se fue volando.<\/p>\n\n\n\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, cuando Pedro se despert\u00f3 para tomar agua, vio a lo lejos muchos mosquitos, los cuales eran id\u00e9nticos a Mosqu\u00edn. Tres de ellos fueron a verlo y a contarle que Mosqu\u00edn, su padre, ya se hab\u00eda ido al cielo de los mosquitos y que ellos seguir\u00edan su legado. Y as\u00ed fue como Mosqu\u00edn inspir\u00f3 a sus hijos y a muchos m\u00e1s insectos a llevar alegr\u00eda a quienes lo necesitaban. Pedro, por su parte, vio crecer a Sof\u00eda y escuch\u00f3 de ella un cuento sobre un mosquito salvador.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Evelin Hern\u00e1ndez En un peque\u00f1o pueblo rodeado de vegetaci\u00f3n, viv\u00eda un mosquito llamado Mosqu\u00edn&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":680,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55,52],"tags":[],"class_list":["post-679","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuentos-secciones","category-secciones"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/679"}],"collection":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=679"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/679\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":681,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/679\/revisions\/681"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/680"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=679"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=679"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=679"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}