{"id":676,"date":"2024-08-12T21:22:22","date_gmt":"2024-08-13T04:22:22","guid":{"rendered":"https:\/\/mujeresaladas.com\/?p=676"},"modified":"2024-08-12T21:22:23","modified_gmt":"2024-08-13T04:22:23","slug":"un-pacto-de-silencio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/2024\/08\/12\/un-pacto-de-silencio\/","title":{"rendered":"Un pacto de silencio"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"655\" src=\"https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/photo-1483706600674-e0c87d3fe85b-1024x655.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-677\" srcset=\"https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/photo-1483706600674-e0c87d3fe85b-1024x655.jpg 1024w, https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/photo-1483706600674-e0c87d3fe85b-300x192.jpg 300w, https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/photo-1483706600674-e0c87d3fe85b-768x492.jpg 768w, https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/photo-1483706600674-e0c87d3fe85b-1536x983.jpg 1536w, https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/photo-1483706600674-e0c87d3fe85b-2048x1311.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Por Andrea Pereira<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestras miradas se cruzan en el instante que ingreso a la casa de mis padres, pregunto por Magdalena, y mi madre tras besar mi fr\u00eda mejilla me indica el modo de llegar a ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Siento como si dos manos siniestras crecieran dentro de mi pecho y presionaran mi coraz\u00f3n provocando que el aire se niegue a entrar a mi cuerpo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mam\u00e1 con una amplia sonrisa, y tomando mi mano me dirige hacia Diego, present\u00e1ndomelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos actuamos como si nunca nos hubi\u00e9ramos visto. Nos saludamos amablemente, veo a Magdalena hablando con sus amigas, una de ellas me se\u00f1ala, lo que la hace voltear, casi corriendo llega para abrazarme animosa y me dice:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Cre\u00ed que no ibas a llegar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No puedo creer que podr\u00edas si quiera imaginar que no iba a estar en la fiesta de compromiso de mi hermanita menor&nbsp; \u2014le respondo sin soltarla, mientras veo hacia los ojos de Diego, \u00e9l empalidecido se acerca a mi madre y comienza a hablarle de su buen gusto, la decoraci\u00f3n y la comida. Magdalena me suelta y orgullosa me ense\u00f1a su anillo, le beso la mano y la vuelvo a abrazar.<\/p>\n\n\n\n<p>Es agosto y un agosto como hoy, hace tres a\u00f1os, yo no estaba aqu\u00ed sino en Londres. Tambi\u00e9n era una celebraci\u00f3n, el cumplea\u00f1os de un colega, igual que hoy al llegar lo primero que vi fue a Diego.<\/p>\n\n\n\n<p>| Estaba recostado en la pared a solas, con una copa de vino en la mano y yo lo vi, camin\u00e9 hacia \u00e9l porque lo not\u00e9 aburrido, y hasta algo inc\u00f3modo, le habl\u00e9 en ingl\u00e9s, \u00e9l me respondi\u00f3 de igual manera hasta que nos preguntamos de d\u00f3nde ven\u00edamos y re\u00edmos mucho al notar que \u00e9ramos del mismo lugar y nos est\u00e1bamos esforzando por hablar en otro idioma.<\/p>\n\n\n\n<p>Compartimos un par de copas, muchas risas y me di cuenta que la qu\u00edmica entre ambos era tan fuerte que no necesit\u00e1bamos confesarnos nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de que el cumplea\u00f1ero notara mi presencia sal\u00ed con Diego.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Comenzamos a caminar e impulsivamente lo invit\u00e9 a casa, \u00e9l algo sorprendido respondi\u00f3 que no estaba seguro y no quer\u00eda ser mal interpretado porque no buscaba nada. Entonces le respond\u00ed entre risas que tampoco estaba buscando algo especial, me aclar\u00f3 no tener demasiada experiencia, le dije que tampoco era normal en mi vida andar invitando a hombres desconocidos, contest\u00f3 que hablaba m\u00e1s en serio que yo, le aclar\u00e9 no habr\u00eda problema si \u00e9l prefer\u00eda volver a la fiesta pero yo&nbsp; regresar\u00eda a mi casa, entonces nos despedimos amistosamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Fui hacia mi coche, y cuando iba a encenderlo Diego golpe\u00f3 mi ventana preguntando si segu\u00eda vigente mi invitaci\u00f3n, entonces le abr\u00ed la puerta.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora mi&nbsp; madre me habla de Magdalena, dice que nunca pens\u00f3 verla tomar una decisi\u00f3n tan importante a tan temprana edad, le digo&nbsp; que es una mujer inteligente., y&nbsp; un poco en serio,&nbsp; un poco en broma, agrego dirigi\u00e9ndome a &nbsp; Diego que la debe cuidar mucho,&nbsp; \u00e9l con algo de dificultad r\u00ede t\u00edmidamente, y asiente con la mirada.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa mirada t\u00edmida, y esos ojos verdes que miraban hacia adelante y no hacia m\u00ed, cuando me acompa\u00f1aban en mi coche, aquella noche en Londres.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Convers\u00e1bamos sobre la relaci\u00f3n que ambos ten\u00edamos con el cumplea\u00f1ero, y nos pareci\u00f3 simp\u00e1tico lo poco que lo conoc\u00edamos en realidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al llegar le ofrec\u00ed beber algo fuerte, me dijo que no,&nbsp; ya era demasiado alcohol para una sola noche agreg\u00f3, hice bromas con respecto a que reci\u00e9n comenzaba la velada y deb\u00eda ser m\u00e1s valiente, y entre mis chistes e intentos para hacerlo sentir m\u00e1s a gusto se acerc\u00f3 a m\u00ed, con la mirada y el paso firme, pero las manos temblorosas me tom\u00f3 de la nuca y me bes\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Le saqu\u00e9 el saco sin soltar su boca, me ayud\u00f3 a desvestirme, y yo a \u00e9l.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin dejar de besarnos fuimos hacia la cama, me dijo nuevamente que lo disculpara, que no ten\u00eda experiencia, le pregunte entre risas si era su primera vez, y respondi\u00f3 asintiendo con la cabeza y susurrando: \u201calgo as\u00ed\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Hicimos el amor, y me dorm\u00ed en su pecho, a la ma\u00f1ana siguiente abr\u00ed los ojos con la seguridad de que no estar\u00eda ah\u00ed, pero me equivoqu\u00e9, Diego&nbsp; ya estaba despierto, pero inm\u00f3vil, me dio los buenos d\u00edas, me invit\u00f3 a darnos una ducha y desayunar juntos, y me explic\u00f3 que&nbsp; esa tarde dejaba Londres, pero no se hab\u00eda atrevido a dec\u00edrmelo antes, le contest\u00e9 que no se preocupara, ya lo hab\u00edamos dicho antes ninguno de los dos buscaba nada, lo mejor era vivir ese momento, y con esas horas apasionadas era suficiente para los dos.<\/p>\n\n\n\n<p>Intercambiamos tel\u00e9fonos y correos electr\u00f3nicos, nos comunicamos durante algunas semanas, hasta que un d\u00eda dej\u00f3 de responder y no supe m\u00e1s de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy estoy aqu\u00ed solamente porque me lleg\u00f3 un mensaje de mi hermana pidiendo que no falte a su fiesta de compromiso, lo veo besarla, acariciarle el cabello, comentar que la boda se har\u00e1 en octubre,&nbsp; mam\u00e1 insiste con que no puedo volver a Londres, les acepto la invitaci\u00f3n, pero aclaro que debo volver, all\u00e1 est\u00e1 toda mi vida, estoy aqu\u00ed solamente por Magdalena, pero prometo que estar\u00e9 nuevamente en octubre.<\/p>\n\n\n\n<p>La fiesta sigue, salgo al jard\u00edn, tomo aire, y en mi mente pasan im\u00e1genes de lo que fue mi aventura con mi futuro cu\u00f1ado, pienso que lo mejor es no decir nada sobre ello cuando Diego me sorprende colocando su mano sobre mi hombro y diciendo:<\/p>\n\n\n\n<p>-Leonardo, te juro que no sab\u00eda que Magdalena era tu hermana<\/p>\n\n\n\n<p>-No te preocupes Diego, no voy a decir nada, lo que pas\u00f3 fue hace mucho, no tiene importancia, prom\u00e9teme que la har\u00e1s muy feliz, y que nunca va a saber de lo de nosotros<\/p>\n\n\n\n<p>-Parece que no solo me comprometo con tu hermana, tambi\u00e9n me comprometo contigo, jur\u00e1ndote que guardo nuestro secreto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Un pacto de silencio, me gusta m\u00e1s llamarlo as\u00ed- le digo y extiendo mi mano, Diego la estrecha, voltea y camina con ambas manos en los bolsillos &nbsp; lo observo mientras se aleja, y entra a la casa de mis padres.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Andrea Pereira Nuestras miradas se cruzan en el instante que ingreso a la casa&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":677,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55,52],"tags":[],"class_list":["post-676","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuentos-secciones","category-secciones"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/676"}],"collection":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=676"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/676\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":678,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/676\/revisions\/678"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/677"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=676"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=676"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=676"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}