{"id":638,"date":"2024-08-12T20:16:25","date_gmt":"2024-08-13T03:16:25","guid":{"rendered":"https:\/\/mujeresaladas.com\/?p=638"},"modified":"2024-08-12T20:16:26","modified_gmt":"2024-08-13T03:16:26","slug":"cronicas-de-lo-cotidiano-cubos-de-hielo-y-autoindulgencia-una-receta-para-sobrevivir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/2024\/08\/12\/cronicas-de-lo-cotidiano-cubos-de-hielo-y-autoindulgencia-una-receta-para-sobrevivir\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nicas de lo Cotidiano | Cubos de hielo y autoindulgencia, una receta para sobrevivir"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"725\" height=\"443\" src=\"https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Sin-titulo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-639\" srcset=\"https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Sin-titulo.jpg 725w, https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Sin-titulo-300x183.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 725px) 100vw, 725px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>A medida que envejezco,&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>disfruto mucho m\u00e1s de mis vicios&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>porque siento que los merezco.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>&nbsp;(Brooke Shields)<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por Elisa Moravis<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/mujeresaladas.com\/\"><em>Mujeresaladas | La Paz, Baja California Sur.-<\/em>&nbsp;<\/a> En esos d\u00edas en que la vida me lanza todo su arsenal de frustraciones y estr\u00e9s, me encuentro buscando la manera de convertir la tormenta del d\u00eda en un simple nubarr\u00f3n anecd\u00f3tico. Ah\u00ed entra mi fiel compa\u00f1era: la ginebra. Remojar los rayos y los truenos en alcohol, para disolverlos, es m\u00e1s que un simple escape. Es una necesidad b\u00e1sica, casi un derecho de la madre cansada. Una peque\u00f1a rebeli\u00f3n autoindulgente que me permite mantener la cordura.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final de un d\u00eda ca\u00f3tico, despu\u00e9s de haber lidiado con el trabajo desde casa, gritos de ni\u00f1as, pilas de trastes y ropa sucia, los constantes &#8220;mam\u00e1, mam\u00e1, mam\u00e1&#8221; y dem\u00e1s menesteres cotidianos, me permito mezclar el hast\u00edo, la iron\u00eda y un retorcido sentido de satisfacci\u00f3n con cubitos de hielo.<\/p>\n\n\n\n<p>La ginebra, con su sabor seco y amargo, refleja perfectamente mi estado de \u00e1nimo en esas noches. No intenta endulzarme la vida ni esconder la verdad bajo capas de az\u00facar. Es brutalmente honesta, como la vida misma cuando te recuerda que tus sue\u00f1os de juventud se han desvanecido en una monta\u00f1a de deberes y desvelos. Pero en esa honestidad amarga hay una extra\u00f1a belleza y consuelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Claro, algunos la prefieren con agua t\u00f3nica, lim\u00f3n y endulzante, o hasta con rodajas de pepino. Yo la prefiero simple y afilada, porque cuando he pasado el d\u00eda entero navegando por una jungla de responsabilidades, necesito algo que corte. Y eso es lo que hace la ginebra: corta a trav\u00e9s del ruido, de la monoton\u00eda, del agotamiento, y me da un respiro, aunque sea breve. Es un ritual de supervivencia, una forma de decirle a ese mal d\u00eda que no ha ganado, que todav\u00eda tengo un as bajo la manga (o, en este caso, una botella bajo\u2026 mmm\u2026 la falda).<\/p>\n\n\n\n<p>Es tambi\u00e9n mi compa\u00f1era silenciosa en esos momentos en que la creatividad necesita un empuj\u00f3n. \u00bfEscribir? Claro, claro, pero cuando las palabras se estancan, la ginebra hace su magia. Mientras otros buscan inspiraci\u00f3n en la meditaci\u00f3n, en los amaneceres o en el amor, yo encuentro las mejores ideas despu\u00e9s de la tercera copa. Porque nada estimula mi creatividad como ese delicado equilibrio entre el sentido de la realidad y la borrachera. La ginebra no solo es una bebida; es una musa que me recuerda que la verdadera escritura ocurre cuando el autocontrol se ha ido a dormir y mi mente se sumerge en una niebla suave y decadente.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, al final del d\u00eda, cuando la casa finalmente se calla y el mundo se reduce al suave tintineo de los cubos de hielo en mi vaso, me siento y bebo. Cada sorbo amargo y seco es como una palmada en la espalda de alguna amiga sarc\u00e1stica que dice: &#8220;S\u00ed, todo apesta, pero sobrevivistehas sobrevivido otro d\u00eda en el frente de batalla dom\u00e9stico\u201d. Incluso en medio del caos, hay una chispa de placer que solo un buen trago me puede ofrecer. Y si eso no es el ep\u00edtome de la autoindulgencia -con sus cubitos de hielo-, no s\u00e9 qu\u00e9 lo sea.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Y recuerde: Si toma, no maneje.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A medida que envejezco,&nbsp; disfruto mucho m\u00e1s de mis vicios&nbsp; porque siento que los merezco&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":639,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[74,12],"tags":[],"class_list":["post-638","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cronicas-de-lo-cotidiano","category-editoriales"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/638"}],"collection":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=638"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/638\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":640,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/638\/revisions\/640"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/639"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=638"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=638"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=638"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}