{"id":635,"date":"2024-08-12T20:12:46","date_gmt":"2024-08-13T03:12:46","guid":{"rendered":"https:\/\/mujeresaladas.com\/?p=635"},"modified":"2024-08-12T20:12:49","modified_gmt":"2024-08-13T03:12:49","slug":"cronicas-de-lo-cotidiano-refugio-asfaltico-llorar-en-el-estacionamiento-como-terapia-urbana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/2024\/08\/12\/cronicas-de-lo-cotidiano-refugio-asfaltico-llorar-en-el-estacionamiento-como-terapia-urbana\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nicas de lo Cotidiano | Refugio asf\u00e1ltico: Llorar en el estacionamiento como terapia urbana"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"400\" src=\"https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/depositphotos_321800108-stock-photo-blurry-background-outdoor-parking-lots.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-636\" srcset=\"https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/depositphotos_321800108-stock-photo-blurry-background-outdoor-parking-lots.webp 600w, https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/depositphotos_321800108-stock-photo-blurry-background-outdoor-parking-lots-300x200.webp 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por Elisa Moravis<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/mujeresaladas.com\/\"><em>Mujeresaladas | La Paz, Baja California Sur.-<\/em>\u00a0<\/a> Me gusta llorar en el estacionamiento. No es la primera vez que me encuentro aqu\u00ed, envuelta en la quietud de este espacio entre l\u00edneas pintadas; glorioso y desolado templo de asfalto donde mis emociones se derraman tan f\u00e1cilmente como el aceite de un motor viejo. Aqu\u00ed entre coches estacionados y luces fluorescentes parpadeantes, me da por sufrir colapsos emocionales.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que tiene el estacionamiento que lo hace un refugio para mis l\u00e1grimas? Quiz\u00e1s sea su neutralidad, esa atm\u00f3sfera de transitoriedad donde la vida de las personas se cruza por breves momentos y luego sigue su curso. Es un espacio sin juicios, donde puedes dejar caer las m\u00e1scaras que sostienes frente al mundo y permitir que las emociones fluyan libremente como un acto liberador. No hay nadie all\u00ed para ofrecer soluciones ni consuelo, s\u00f3losolo estoy yo, enfrent\u00e1ndome a mis crudas emociones.<\/p>\n\n\n\n<p>El estacionamiento es un sitio muy privado, realmente. Claro, la gente podr\u00eda pasar caminando, pero en su mayor\u00eda est\u00e1n demasiado ocupados conen sus propias crisis cotidianascotidianas crisis&nbsp; para notar la m\u00eda. \u00bfQu\u00e9 pensar\u00e1n los pocos que me ven aqu\u00ed, perdida en mi tormenta personal? Por un instante, quiz\u00e1s se pregunten si se me cayeron los huevos o las chelas, pero siguen su camino sin pensarlo demasiado. En el fondo, soy s\u00f3olo otra anomal\u00eda moment\u00e1nea en la rutina de sus vidas, una breve nota al margen en la sinfon\u00eda de la ciudad gris y sin alma, y la m\u00eda es s\u00f3lo una figura insignificante m\u00e1s en el paisaje urbano.<\/p>\n\n\n\n<p>En el imaginario colectivo, la lloradera se da entre las paredes de los hogares;, pero en la cotidianidad de la vida real, lo cierto es que no importa cu\u00e1nto lo intente, llorar en casa es para m\u00ed una tarea imposible. En la sala, o en alguna habitaci\u00f3n, no, porque alguien podr\u00eda entrar y descubrirme o, como si tuvieran un radar en el momento exacto en que necesito desahogarme, todos comienzan a necesitarme para algo urgente. Si me encierro en el ba\u00f1o \u00a1el \u00faltimo basti\u00f3n de privacidad! Alguna de mis hijas toca la puerta con insistencia porque &#8220;necesita usar el ba\u00f1o de inmediato&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que aqu\u00ed estoy, en el estacionamiento;, con su asfalto agrietado y luces titilantes, que se convierte en mi refugio improvisado porque en casa, no hay espacio para mi tristeza.<\/p>\n\n\n\n<p>Escribo y publico esto como una reivindicaci\u00f3n. Porque tal vez el lugar perfecto para llorar es donde menos lo esperamos, y donde m\u00e1s lo necesitamos: en el tranquilo anonimato de un estacionamiento. Quiz\u00e1s alg\u00fan d\u00eda alguien instale un cartel que diga: &#8220;\u00c1rea de no-l\u00e1grimas: Se solicita a los usuarios no verter emociones aqu\u00ed.&#8221;. O tal vez, \u201cAdvertencia: Este estacionamiento no es responsable por el mal manejo de sus emociones.&#8221;. Pero mientras tanto, seguir\u00e9 aqu\u00ed, abrazando mi melancol\u00eda como si fuera una vieja amiga que s\u00f3olo se siente c\u00f3moda en los lugares m\u00e1s inesperados.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque, al final del d\u00eda, \u00bfqu\u00e9 es un estacionamiento sino un espacio para aparcar -coches, y emociones-? Y si la vida me da limones, al menos s\u00e9 que aqu\u00ed tengo un lugar donde puedo exprimirlos en paz, mientras el mundo sigue girando, indiferente y desconcertantemente ajeno a mi peque\u00f1o derrumbe emocional.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Elisa Moravis Mujeresaladas | La Paz, Baja California Sur.-\u00a0 Me gusta llorar en el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":636,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[74,12],"tags":[],"class_list":["post-635","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cronicas-de-lo-cotidiano","category-editoriales"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/635"}],"collection":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=635"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/635\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":637,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/635\/revisions\/637"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/636"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=635"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=635"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=635"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}