{"id":622,"date":"2024-08-12T19:40:40","date_gmt":"2024-08-13T02:40:40","guid":{"rendered":"https:\/\/mujeresaladas.com\/?p=622"},"modified":"2024-08-12T19:40:40","modified_gmt":"2024-08-13T02:40:40","slug":"escritoras-resistentes-la-creacion-literaria-casualidad-o-causalidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/2024\/08\/12\/escritoras-resistentes-la-creacion-literaria-casualidad-o-causalidad\/","title":{"rendered":"Escritoras Resistentes | La creaci\u00f3n literaria: \u00bfcasualidad o causalidad?"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"880\" height=\"495\" src=\"https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Cervantes-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-623\" srcset=\"https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Cervantes-1.jpg 880w, https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Cervantes-1-300x169.jpg 300w, https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Cervantes-1-768x432.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por <strong>M\u00f3nica Astorga Moreno<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/mujeresaladas.com\/\"><em>Mujeresaladas | La Paz, Baja California Sur.-<\/em>&nbsp;<\/a> Si nos ponemos a pensar en el concepto po\u00e9tica, posiblemente se nos venga a la mente un sin n\u00famero de autores, ideas; desde Arist\u00f3teles hasta Jackobson, regresando a la preceptiva renacentista, la cr\u00edtica positivista, los postulados rom\u00e1nticos, etc. Lo sustancial en este sentido, no es en qu\u00e9 autora-autor o corriente detenga su mirada la estudiosa-estudioso, sino que esa mirada implique el inicio de un idilio con la obra, es decir, descubrirla por dentro y por fuera, establecer puntos de encuentro, desencuentros, por qu\u00e9 no; abrirse hacia su po\u00e9tica que, en t\u00e9rminos de Umberto Eco, no determina una letan\u00eda de reglas a aplicarle o extraerle a la obra, sino detectar y sumergirse en todo un sistema operativo \u2013as\u00ed lo afirma- que se propone el artista, o bien, evocando a Valerie, \u201cel hacer art\u00edstico\u201d. Esta apertura de la que hablamos, no se limita exclusivamente a la relaci\u00f3n obra-obra, obra-cr\u00edtica; tambi\u00e9n se extiende al plano obra-lectora-lector, puesto que, antes de ser int\u00e9rpretes, estudiosos o cr\u00edticos de una obra, somos lectoras y, precisamente \u00e9ste es el primer coqueteo con la obra, es decir, se abraza a \u00e9l y \u00e9l a ella; se abre, incluso a dialogar con otras obras, con otros tiempos, independientemente del espacio hist\u00f3rico al que pertenezcan ambos.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde esta perspectiva abordaremos una de las obras, sin duda, m\u00e1s importantes de la literatura universal: <em>El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha<\/em> de Miguel de Cervantes Saavedra. Como lectoras nos fascina la idea de trascender nuestros pensamientos e imaginaci\u00f3n, tal como nos propone Cervantes a trav\u00e9s de su personaje, Don Quijote, es decir, trascender los l\u00edmites de tiempo y espacio y crear una nueva realidad que emerge, precisamente de la palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, reflexionemos, pues, en torno a la creaci\u00f3n literaria. La escritura de ficci\u00f3n como creaci\u00f3n art\u00edstica contiene, en primer t\u00e9rmino, la figura del escritor o escritora, es decir, un ser humano quien, a trav\u00e9s de la palabra, hace emerger un mundo \u2014su mundo\u2014 y al mismo tiempo, a trav\u00e9s del lenguaje contiene todo un bagaje cultural, social, ideol\u00f3gico, hist\u00f3rico y sus obras son un reflejo de ello. Al respecto, Walter Benjamin en \u201cEl narrador\u201d, ofrece un derrotero seguro al analizar la figura del narrador, desde la oralidad hasta la presencia de la palabra escrita; en primera instancia, Walter Benjamin (1991) abre su discusi\u00f3n partiendo de la escritura como un oficio:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La narraci\u00f3n, tal como brota lentamente en el c\u00edrculo del artesanado \u2014el campesino, el mar\u00edtimo y, posteriormente tambi\u00e9n el urbano\u2014, es, de por s\u00ed, la forma similarmente artesanal de la comunicaci\u00f3n. No se propone transmitir, como lo har\u00eda la informaci\u00f3n o el parte, el \u00abpuro\u00bb asunto en s\u00ed. M\u00e1s bien lo sumerge en la vida del comunicante, para poder luego recuperarlo. Por lo tanto, la huella del narrador queda adherida a la narraci\u00f3n, como las del alfarero a la superficie de su vasija de barro. El narrador tiende a iniciar su historia con precisiones sobre las circunstancias en que \u00e9sta le fue referida, o bien la presenta llanamente como experiencia propia (1991: 6).<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Como lo afirma Benjamin, el quehacer literario implica un oficio que se practica intensa y profundamente; sin embargo, al lado de ese car\u00e1cter artesanal intr\u00ednseco al oficio de escribir, tambi\u00e9n est\u00e1 el aspecto humano: la escritora-escritor, deja su \u201chuella\u201d en cada una de sus obras. Si recurrimos a Cervantes, el escritor que tomamos como modelo para este trabajo, escribe <em>El Quijote<\/em> durante la \u00faltima estancia en la c\u00e1rcel de Sevilla. Su obra maestra consta de dos partes, la primera se publica en 1605 y la segunda en 1615, esto es, diez a\u00f1os despu\u00e9s, siendo ambas muy distintas en contenido y estilo. Cervantes en <em>El Quijote<\/em>, adquiere una postura cr\u00edtica ante las costumbres y literatura de su \u00e9poca, pues pensaba que era una literatura mentirosa por los contenidos absurdos y exagerados (Eisenberg, 1993), sobre todo en la desproporci\u00f3n de la figura femenina; adem\u00e1s de una burla y cr\u00edtica a los libros de Caballer\u00eda, que eran muy le\u00eddos en la \u00e9poca y ejerc\u00edan gran influencia; sumados estos aspectos m\u00e1s la limitaci\u00f3n religiosa, resulta la literatura era exagerada y mentirosa que vislumbraba Cervantes, como nos apunta Eisenberg (1993), importante bi\u00f3grafo cervantista.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro aspecto que es importante destacar y que Daniel Eisenberg subraya puntualmente, es que \u201cCervantes escrib\u00eda para lectores de su tiempo y no para nosotros\u201d (Eisenberg, 1993: 37), lo cual nos confirma que el quehacer literario es un acto de creaci\u00f3n, en el cual se configura contexto hist\u00f3rico, cultural, ling\u00fc\u00edstico, ideol\u00f3gico y, por supuesto, personal, mas no un mero acto aislado que surge del azar o la improvisaci\u00f3n. Es un acto humano y creativo que lleva consigo el fen\u00f3meno de la palabra, el lenguaje que, en definici\u00f3n de Saussure es un \u201cconjunto de convenciones\u201d, las cuales nos permiten el ejercicio y facultad del lenguaje entre seres humanos y en la creaci\u00f3n literaria, el ejercicio y facultad de explorar sus l\u00edmites a trav\u00e9s de la palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo con esta idea, Maurice Blanchot en su libro <em>El espacio literario<\/em> (2002), expone la relaci\u00f3n escritora\/escritor-lectora\/lector-lenguaje:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>(\u2026) la obra es obra cuando se convierte en la intimidad abierta de alguien que la escribe y de alguien que la lee, el espacio violentamente desplegado por el enfrentamiento mutuo del poder decir y del poder o\u00edr. Y aquel que escribe, tambi\u00e9n es quien \u201coy\u00f3\u201d y lo interminable y lo incesante, quien lo oy\u00f3 como palabra, penetr\u00f3 en su comprensi\u00f3n se sostuvo en su exigencia y se perdi\u00f3 en ella, y, sin embargo, por haberla sostenido como era necesario, la interrumpi\u00f3, y en esa intermitencia la hizo perceptible, la pronunci\u00f3 restituy\u00e9ndola con firmeza a ese l\u00edmite; midi\u00e9ndola, la domin\u00f3 (Blanchot, 2002: 31).<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Blanchot nos plantea una relaci\u00f3n \u00edntima escritora\/escritor-lectora\/lector, donde la escritora-escritor logra dominar la palabra y transformarla en emociones, sentimientos, im\u00e1genes que, a su vez, la lectora-lector logra aprehender y hacer suyas en un espacio dial\u00e9ctico: <em>El espacio literario<\/em>. Y en este tenor, Antonio Garc\u00eda Velasco en una exhaustiva investigaci\u00f3n \u201cLas palabras del Quijote: orden de mayor a menor frecuencia\u201d, revisa, mediante un programa creado por \u00e9l, \u201cAnalex\u201d, el n\u00famero de palabras y oraciones utilizadas por Cervantes orden\u00e1ndolas de mayor a menor frecuencia y el resultado es el siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>N\u00famero de palabras: 378591<\/p>\n\n\n\n<p>Palabras distintas: 22800<\/p>\n\n\n\n<p>N\u00famero de oraciones: 9465<\/p>\n\n\n\n<p>Palabras\/oraci\u00f3n: media: 39<\/p>\n\n\n\n<p>Posteriormente analiza palabra por palabra de mayor a menor frecuencia, midi\u00e9ndolas en frecuencia absoluta y relativa. Pondremos como ejemplo las primeras en su lista:<\/p>\n\n\n\n<p>Frecuencia&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; absoluta &nbsp; &nbsp; Fr. relativa<\/p>\n\n\n\n<p>Que &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. 20515 &#8230; 54,188 %.<\/p>\n\n\n\n<p>De &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. 18041 &#8230; 47,653 %.<\/p>\n\n\n\n<p>Y &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; 18033 &#8230; 47,632 %.<\/p>\n\n\n\n<p>La &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. 10288 &#8230; 27,174 %.<\/p>\n\n\n\n<p>A &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. 9770 &#8230; 25,806 %.<\/p>\n\n\n\n<p>En &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; 8185 &#8230; 21,620 %.<\/p>\n\n\n\n<p>El &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; 8137 &#8230; 21,493 %.<\/p>\n\n\n\n<p>No &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; 6311 &#8230; 16,670 %.<\/p>\n\n\n\n<p>Los &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. 4712 &#8230; 12,446 %.<\/p>\n\n\n\n<p>Se &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; 4665 &#8230; 12,322 %.<\/p>\n\n\n\n<p>Con &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. 4177 &#8230; 11,033 %.<\/p>\n\n\n\n<p>Como podemos ver, Cervantes al crear <em>El Quijote<\/em>, no s\u00f3lo crea una gran historia y un gran personaje, sino tambi\u00e9n un sin n\u00famero de combinaciones de palabras existentes y nuevas que son la expresi\u00f3n y representaci\u00f3n de una \u00e9poca y de un individuo que, a su vez, a trav\u00e9s de sus lectores pasados y presentes, seguimos codificando y decodificando, entablando una relaci\u00f3n \u00edntima de complicidad que ha trascendido los l\u00edmites del tiempo y del espacio, tal como lo expresa Valery:<\/p>\n\n\n\n<p>Significaci\u00f3n no es por lo tanto para el poeta el elemento esencial, y finalmente el \u00fanico, del lenguaje: no es m\u00e1s que uno de los constituyentes. La operaci\u00f3n del poeta se ejerce por medio del valor complejo de las palabras, es decir, componiendo a la vez sonido y sentido (simplifico&#8230;), como el \u00e1lgebra operando sobre n\u00fameros complejos. Me disculpo por esta imagen (Valery, 2018: 207).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Benjamin, W. (1973). \u201cEl narrador\u201d. Revista de Occidente, 129, 301-333.<\/p>\n\n\n\n<p>Blanchot, M. (2002). <em>El espacio literario<\/em>. Editora Nacional: Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p>Eisenberg, D. (2003). \u201cLos trabajos del bi\u00f3grafo cervantino\u201d. Cervantes, 23(1), 235-249.<\/p>\n\n\n\n<p>Garcia V., A. \u201cLas palabras del Quijote: orden de mayor a menor frecuencia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Val\u00e9ry, P. (2018). Teor\u00eda po\u00e9tica y est\u00e9tica (Vol. 39). Antonio Machado Libros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por M\u00f3nica Astorga Moreno Mujeresaladas | La Paz, Baja California Sur.-&nbsp; Si nos ponemos a&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":623,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12,75],"tags":[],"class_list":["post-622","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales","category-escritoras-resistentes"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/622"}],"collection":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=622"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/622\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":624,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/622\/revisions\/624"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/623"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=622"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=622"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=622"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}