{"id":314,"date":"2024-04-08T22:39:42","date_gmt":"2024-04-08T22:39:42","guid":{"rendered":"https:\/\/mujeresaladas.com\/?p=314"},"modified":"2024-08-12T16:56:31","modified_gmt":"2024-08-12T16:56:31","slug":"escritoras-resistentes-nos-leemos-paradoja-del-espejeo-en-armonia-somers","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/2024\/04\/08\/escritoras-resistentes-nos-leemos-paradoja-del-espejeo-en-armonia-somers\/","title":{"rendered":"Escritoras Resistentes | \u00bfNos leemos? Paradoja del espejeo en Armon\u00eda Somers"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"227\" height=\"222\" src=\"https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/descarga.jpeg\" alt=\"Escritoras Resistentes | \u00bfNos leemos? Paradoja del espejeo en Armon\u00eda Somers\" class=\"wp-image-315\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Explorando los t\u00faneles del tiempo y la identidad en los cuentos de la escritora uruguaya Armon\u00eda Somers<\/h2>\n\n\n\n<p>Por M\u00f3nica Astorga<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Los textos de Armon\u00eda Somers se caracterizan por representar el conflicto de una vivencia femenina de la escritura, ubicada siempre en un lugar al margen, en la que no solo el concepto de sujeto, sino el de la escritura misma van a ser resemantizados.<\/p><cite>N\u00faria Calafell Sala.<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/mujeresaladas.com\/\"><em>Mujeresaladas | La Paz, Baja California Sur.-<\/em><\/a> Hoy partimos hacia una traves\u00eda juntas, y en ella, descubriremos flores que han germinado en la resistencia; discursos que han permanecido, en muchos casos, en el m\u00e1s profundo olvido y a\u00fan hoy, muchos resisten en \u00e9l. Como es el caso de Armon\u00eda Somers, escritora uruguaya, primera en esta ruta de voces, experiencias y escritura femenina. Su nombre original es Armon\u00eda Liropeya Etchepare Locino y la primera resistencia que tuvo que sortear es justamente su identidad. Armon\u00eda, al escribir y sacar a la luz su primera novela \u2014La mujer desnuda, (1950)\u2014 con tem\u00e1tica er\u00f3tica, transfigura su nombre en el seud\u00f3nimo Armon\u00eda Somers, pues Armon\u00eda Etchepare, la mujer, la hija, la maestra, no pod\u00eda \u2014o no deb\u00eda\u2014 expresar su postura transgresora ante t\u00f3picos tan atrevidos como el erotismo, la sexualidad; lanzar fuertes cr\u00edticas sociales en torno a prejuicios racistas y clasistas o la denuncia de abusos y violaciones a mujeres y ni\u00f1as. <\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, estamos frente a una escritora que explora y reconfigura los s\u00edmbolos de un mundo escrito y le\u00eddo bajo una perspectiva donde la mujer permanec\u00eda en silencio, cumpliendo perfectamente los roles asignados, por lo tanto, Etchepare es necesario que calle y ceda la voz de la pluma a Somers, sin embargo, la po\u00e9tica de su nombre permanece y fecunda su escritura: Armon\u00eda; y es precisamente lo que aviv\u00f3 mi emoci\u00f3n y curiosidad por ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi primer acercamiento a Armon\u00eda fue con La rebeli\u00f3n de la flor, antolog\u00eda personal de cuentos (1988), en ella podremos leer \u201cEl derrumbamiento\u201d \u2014su primer cuento\u2014, \u201cLa calle del viento norte\u201d, \u201cMuerte por alacr\u00e1n\u201d, \u201cEl hombre del t\u00fanel\u201d, entre otros. De los muchos aspectos que me sorprendieron y atraparon, quiero compartirles uno en espec\u00edfico que, adem\u00e1s, est\u00e1 en estrecha conexi\u00f3n con la pulsaci\u00f3n narrativa armoniana: la escritora estimula en sus lectoras (es) una atm\u00f3sfera narrativa, donde se establece un de pacto \u2014[A]rmon\u00eda\u2014 entre ambas (os) y configura una especie de espejeo a partir de los personajes, la historia y los elementos que Somers propone: la fantas\u00eda como revelaci\u00f3n de la realidad, misma que ha permanecido al margen, oculta y silenciada; por ejemplo, en el cuento \u201cEl hombre del t\u00fanel\u201d aborda la violaci\u00f3n que sufre una ni\u00f1a de siete a\u00f1os:<\/p>\n\n\n\n<p>     <em>El relato, balbuceado en medio de la fiebre en que ca\u00ed est\u00fapidamente, se repiti\u00f3 con demas\u00eda. Y as\u00ed, sin que nadie se diera cuenta de lo que se estaba haciendo, me ense\u00f1aron que hab\u00eda en este mundo una cosa llamada violaci\u00f3n. [\u2026] Violaci\u00f3n, hombre dulce. Algo muy sucio de lo que ellos estar\u00edan de vuelta. Pero sin que nada tuviese que ver con mi asunto, divisible solamente por la unidad o s\u00ed mismo, como esos n\u00fameros an\u00e1rquicos de la matem\u00e1tica elemental que no se dejan intervenir por otros. Tanto que supuse que violar a una ni\u00f1a ser\u00eda como llev\u00e1rsela sobre un colch\u00f3n de nubes, por encima de la tierra suspicaz, a un enorme granero celeste sin techo ni paredes. Y a estarse luego a lo que sucediera (Somers, 1988: 129).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la historia est\u00e1 narrada desde un distanciamiento, es decir, el recuerdo y, precisamente, Armon\u00eda abre la posibilidad desde la imagen on\u00edrica del recuerdo, al espejeo. Como lectoras (es) establecemos puentes desde la narrativa del personaje, algo as\u00ed como peque\u00f1as ramificaciones que se desprenden del relato y cada una de nuestras lecturas e interpretaciones son como un mini relato que se suma al relato central, en un constante espejeo con el personaje, su historia y los elementos narrativos, dando como resultado nuevos significados al texto. <\/p>\n\n\n\n<p>En \u201cEl hombre del t\u00fanel\u201d se deja ver tambi\u00e9n la muerte como un espejeo del personaje a trav\u00e9s del presente\/pasado pasado\/presente, donde el t\u00fanel se transfigura en una imagen-pasadizo o t\u00fanel del tiempo y adquiere as\u00ed una figura de significado fundamental para el relato, con una especie de contrapunto que va marcando un ritmo en espiral: <\/p>\n\n\n\n<p>   <em>[\u2026] \u00c9l reapareci\u00f3 muchas veces, se dir\u00eda que siete, las suficientes para una completa terrenidad. Y aqu\u00ed comienza la verdadera historia. El hombre de la acera de enfrente. El \u00fanico que asisti\u00f3 a mi muerte. La revelaci\u00f3n final del vac\u00edo. Yo viv\u00eda entonces en una buhardilla. La hab\u00eda elegido por no tener nada encima ni a los costados, una especie de liberaci\u00f3n inconsciente del t\u00fanel, por si esto fuera saber psicoanalizarse. Una vez, luego de cierta enfermedad bastante larga, abr\u00ed la ventana para regar unas macetas y lo vi. S\u00ed, lo vi, y era el mismo. Con tantos a\u00f1os m\u00e1s encima, y no hab\u00eda cambiado ni de edad, ni de traje, ni siquiera de estilo en el bigote (Somers: 129).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Del mismo modo, lectoras (es) en la muerte\/t\u00fanel realizamos tambi\u00e9n un ejercicio de espejeo, donde la traves\u00eda final no es recta, sino m\u00faltiples t\u00faneles que nosotras como lectoras, cruzaremos. Al mismo tiempo, la muerte es una connotaci\u00f3n del espacio temporal del cuento, es decir, al leer \u201cEl hombre del t\u00fanel\u201d, el tiempo, al encontrarse en un espejeo constante con la muerte durante el relato, no posee un ritmo lineal. El tiempo propuesto por Armon\u00eda en este cuento revela una imagen a modo de pasadizos subterr\u00e1neos, t\u00faneles que, como lectoras, tendremos que descubrir y acceder a ellos sin miedo, pues se manifestar\u00e1n espacios narrativos en la historia y en nuestra lectura, los cuales, al final, traer\u00e1n consigo una gran revelaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, \u201cEl hombre del t\u00fanel\u201d, configura una gran alegor\u00eda: vida\/muerte\/vida, en un espejeo constante entre el presente, el pasado y los distintos \u201cyo\u201d que han espejado la vida de la protagonista y, de igual manera, nos espejear\u00e1 a nosotras, como lo afirma N\u00faria Calafell: \u201cTodas en ella\u201d. Sin embargo, no se trata de cruzar la l\u00ednea del spoiler, mejor las invito a sumergirse en la traves\u00eda del t\u00fanel; a vivir un espejeo con Armon\u00eda Somers, quien finalmente realiz\u00f3 un espejeo con ella misma: [Armon\u00eda] Etchepare\/[Armon\u00eda] Somers. <\/p>\n\n\n\n<p>Bibliograf\u00eda: <\/p>\n\n\n\n<p>Sala, N. U. (2011). &#8221; Todas en ella&#8221; 1: Armon\u00eda Somers y la lectoescritura como construcci\u00f3n identitaria. Nomad\u00edas, (13). <\/p>\n\n\n\n<p>Somers, A. (1988). La rebeli\u00f3n de la flor. Antolog\u00eda personal. Montevideo: Linardi y Risso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Explorando los t\u00faneles del tiempo y la identidad en los cuentos de la escritora uruguaya&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":315,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12,75],"tags":[64,36,32],"class_list":["post-314","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales","category-escritoras-resistentes","tag-armonia-somers","tag-mujeres-saladas","tag-mujeresaladas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/314"}],"collection":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=314"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/314\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":316,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/314\/revisions\/316"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/315"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=314"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=314"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=314"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}