{"id":311,"date":"2024-04-08T22:27:20","date_gmt":"2024-04-08T22:27:20","guid":{"rendered":"https:\/\/mujeresaladas.com\/?p=311"},"modified":"2024-08-12T16:56:53","modified_gmt":"2024-08-12T16:56:53","slug":"florilegio-de-minucias-una-libreta-dentro-de-una-libreta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/2024\/04\/08\/florilegio-de-minucias-una-libreta-dentro-de-una-libreta\/","title":{"rendered":"Florilegio de Minucias | Una libreta dentro de una libreta"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"583\" src=\"https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/ef9e13fc63b9efb849918b53c8c01afa.jpg\" alt=\"Florilegio de Minucias | Una libreta dentro de una libreta\" class=\"wp-image-312\" srcset=\"https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/ef9e13fc63b9efb849918b53c8c01afa.jpg 700w, https:\/\/mujeresaladas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/ef9e13fc63b9efb849918b53c8c01afa-300x250.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Reflexiones sobre la autenticidad y la vulnerabilidad en la escritura <\/h2>\n\n\n\n<p>Por Fernanda Cisneros<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Make [a] Diary \u2014catch each pellet and let it unfold in the storage aquarium of rare blooms. <\/p><cite>Sylvia Plath, The journals of Sylvia Plath<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/mujeresaladas.com\/\"><em>Mujeresaladas | La Paz, Baja California Sur.-<\/em>\u00a0<\/a>\u00bfNunca han le\u00eddo el diario de alguien o alguna larga carta sin enviar? De alg\u00fan familiar o de alguna escritora famosa, leer palabras intencionadas para quedar en la penumbra se siente como una peque\u00f1a violaci\u00f3n a la vida interna de dicha persona. <\/p>\n\n\n\n<p>Ya sean las cartas de Van Gogh, Emily Dickinson o Kafka; los diarios de Sylvia Plath o de Virginia Woolf; aventurarse en sus palabras es una maravillosamente triste experiencia que siempre deja en m\u00ed la sensaci\u00f3n de pertenecer a una zona \u00e9ticamente gris. Esto no quiere decir que sugiera omitir la lectura de estos documentos, pues hacerlo representar\u00eda una p\u00e9rdida esencial de las cosmovisiones de estas personas que, a fin de cuentas, llevan tiempo muertas. <\/p>\n\n\n\n<p>Por lo menos eso es lo que me digo al aventurarme a la lectura de un nuevo diario o trabajo epistolar. Estas \u00faltimas semanas he pensado mucho en la idea de un diario. Nunca he tenido uno en el sentido estricto de la palabra, es decir, un cuaderno en donde registre mis actividades e ideas d\u00eda con d\u00eda. La inconsistencia es uno de mis obst\u00e1culos en la vida y la escritura \u2014ficcional o no\u2014, no se sirve s\u00f3lo de peque\u00f1as rachas de producci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Con este patr\u00f3n de comportamiento, un diario siempre ha sido una imposibilidad para m\u00ed. Sin embargo, la conciencia de mis propios obst\u00e1culos nunca me eximi\u00f3 de intentarlo. Tengo en mi librero una serie de cuadernos que casi son diarios.<\/p>\n\n\n\n<p>El cuaderno negro en el que anot\u00e9 los dolores de crecimiento de mi adolescencia y que abandon\u00e9 cuando el riesgo y la paranoia de que alguien en mi familia diera con \u00e9l fueron demasiado. Despu\u00e9s de este, encuentro el cuaderno embrujado donde desahogu\u00e9 todas las ideas que me asfixiaron durante la pandemia. No me gusta pensar en releer lo que dej\u00e9 en sus p\u00e1ginas y continuar con \u00e9l despu\u00e9s de que termin\u00f3 la cuarentena prolongada parec\u00eda un presagio de mala suerte. <\/p>\n\n\n\n<p>Tras estos dos, siguen una infinidad de intentos fallidos por dejar alguna marca de mi existencia personal por escrito. En la edici\u00f3n vigente de esta libreta \u2014un cuaderno caf\u00e9 de piel falsa con el logo de Hogwarts grabado en dorado\u2014, escrib\u00ed en su tercera p\u00e1gina: \u201cEste a\u00f1o decid\u00ed que aqu\u00ed escribir\u00e9 mi vida, mi no vida y todo lo que aparezca en medio. Decid\u00ed que poco me importa si no tengo letra linda [mi manuscrita siempre se ha compuesto de patas de ara\u00f1as] ni versos pulcros; quiero un registro. Tengo mala memoria de m\u00ed misma\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>Fall\u00e9 estrepitosamente en mi prop\u00f3sito de ese a\u00f1o. Aunque de todas las libretas esta ha sido la m\u00e1s exitosa, s\u00f3lo tengo anotadas alrededor de veinte hojas de las ciento cincuenta que la componen. Tambi\u00e9n debo a\u00f1adir que en mi tel\u00e9fono tengo una aplicaci\u00f3n de escritura, y en ella, una subcategor\u00eda dedicada \u00fanicamente a la libreta personal, si bien s\u00f3lo tengo ocho notas guardadas. <\/p>\n\n\n\n<p>Creo que lo que vuelve a un diario una pieza de escritura tan particular es la misma cualidad que me impide mantener uno: la falta de ficci\u00f3n. Con esto no pretendo insinuar que un diario est\u00e1 compuesto exclusivamente de verdades.<\/p>\n\n\n\n<p>Si lo pienso bien, creo que toda nuestra vida gira en torno a la ficci\u00f3n \u2014a las historias que vemos, que inventamos y que nos contamos sobre nosotros mismos y sobre lo que percibimos con los sentidos\u2014. A pesar de ello, en un diario tenemos tan pocas capas de ficci\u00f3n tras las cuales escondernos que resulta extra\u00f1amente aterrador escribirnos. <\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9 que no soy la \u00fanica con este problema. En una de las primeras clases con M\u00f3nica, maestra y colega de la revista, Marisela \u2014nuestra colaboradora a distancia\u2014 coment\u00f3 que nunca hab\u00eda intentado escribir con la intenci\u00f3n de ser le\u00edda porque le daba miedo saber que escribir es dejar una parte de nuestra esencia, dijo: \u201cno quiero que me lean, que me conozcan tan profundamente sin que yo pueda controlarlo\u201d. Por otro lado, hace algunos d\u00edas, mi colega Elisa comparti\u00f3 una frase que reson\u00f3 y precipit\u00f3 estas reflexiones: \u201cun d\u00eda nos miraremos al espejo y ser\u00e1 el d\u00eda m\u00e1s feliz o el m\u00e1s triste de nuestras vidas\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>Creo que un diario es un espejo, y creo tambi\u00e9n que no estamos acostumbrados a hablarnos a nosotros mismos y sobre nosotros mismos con la franqueza que un diario requiere. Quiz\u00e1 por eso los diarios en la literatura sean tan escasos entre hombres; las construcciones sociales en las que hemos vivido no suelen fomentar tal exploraci\u00f3n emocional y sincera en ellos. Por otro lado, tambi\u00e9n es cierto que se suele desestimar dichas expresiones personales en quienes las realizan. No es hasta que alguien se vuelve famoso o muere que sus espejos y reflexiones son tomados como los documentos vitales que son. <\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, aunque incompletos, sinsentido, antipo\u00e9ticos y compuestos de patas de ara\u00f1as, manchas de caf\u00e9 y l\u00e1grimas, creo que nunca dejar\u00e9 de intentar registrar mi espejo de palabras; para que, alg\u00fan d\u00eda, cuando me haya olvidado de m\u00ed y el miedo sea ya una cosa controlada, pueda verme reflejada y saber que debajo de tantas ficciones e ideas, existo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexiones sobre la autenticidad y la vulnerabilidad en la escritura Por Fernanda Cisneros Make [a]&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":312,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12,76],"tags":[60,41,36,32,43],"class_list":["post-311","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales","category-florilegio-de-minucias","tag-arte","tag-literatura","tag-mujeres-saladas","tag-mujeresaladas","tag-poesia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311"}],"collection":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=311"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":313,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311\/revisions\/313"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/312"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=311"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=311"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/mujeresaladas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=311"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}